Nueva producción de la ópera Matías, el pintor de Paul Hindemith





Toda la Música | Nueva producción de la ópera Matías, el pintor de Paul Hindemith

Reseña de la ópera

¿Es suficiente con pintar cuadros que transmiten mensajes inequívocos o el artista tiene también que comprometerse políticamente? Esta es la cuestión de conciencia que atormenta a Matías, el pintor, en la ópera homónima (Mathis, der Maler) de Paul Hindemith, muy pocas veces puesta en escena en nuestros tiempos. El mismo Hindemith se vió confrontado con un dilema similar. Su ópera fue prohibida por el régimen nazi de Adolf Hitler (1933 – 1945) en 1934 y Hindemith tuvo que exiliarse, primero en Suiza, después en Estados Unidos. El ejemplo histórico para su Matías lo halló en el pintor Matthias Grünewald, creador del célebre retablo (1506 – 1515) de la capilla del monasterio de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio, de Isenheim (https://es.wikipedia.org/wiki/Retablo_de_Isenheim), que hoy puede admirarse en el Museo Unterlinden de Colmar (ambas localidades en Alsacia, hoy Francia).

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Jacoub Eisa, Bele Kumberger, Tobias Glagau, Tobias Haaks Herren MiR-Opern- und Extrachor | Fotografen: Karl + Monika Foster

Matías, el pintor, un admirador del monje agustino Martín Lutero, se ambienta en la agitada época de la Reforma Protestante, y el Musiktheater im Revier, de Gelsenkirchen, en el corazón de la cuenca del Ruhr, estrena esta excelente producción de su director general, Michael Schulz, precisamente cuando se conmemora el V Centenario del acontecimiento protagonizado por aquel religioso contestatario que condenaba la abusiva venta de indulgencias practicada por la Iglesia Católica y así lo hacía saber en 95 tesis difundidas (primero manuscritas, después impresas) el 31 de octubre de 1517 en Wittenberg (hoy, seguramente las habría divulgado vía internet).

Eran asimismo los convulsionados tiempos de la hoy casi olvidada Guerra de los Campesinos alemanes (1524 – 1525) que afectó asimismo a Suiza y a Austria; la revuelta popular más generalizada y masiva que tuvo lugar en Europa hasta la Revolución Francesa (1789), liderada por el predicador Thomas Müntzer (Allstedt/Sajonia-Anhalt), partidario de la Reforma y defensor del anabaptismo, pero también apoyada por el teólogo zuriqués Ulrich Zwingli, fundador de la Iglesia Reformada Suiza. El general Georg III. Truchseß von Waldburg (genialmente interpretado por el bajo Jacoub Eisa), tras varios infructuosos esfuerzos, aplasta, aniquila sin miramientos a la rebelión campesina y sus jefes al frente de un ejército federal de suabos y combatientes veteranos que regresaban de las Guerras Italianas (1494 – 1559).

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Luciano Batinic, Yamina Maamar, Herren MiR-Opern- und Extrachor | Fotografen: Karl + Monika Foster

La Reforma, al acentuar y complicar las divisiones políticas de Europa, contribuyó de manera decisiva a arruinar el edificio, ya carcomido, de las ideologías políticas medievales, resultado que los reformadores ni buscaron ni siquiera comprendieron. En la conmoción producida por la renovación de la religión, el estrecho vínculo entre lo espiritual y lo temporal, así como la primacía ideológica de lo religioso sobre lo político continuó imprimiendo su sello a los hombres. Ninguna doctrina política fue capaz en el siglo XVI de suscitar tanta agitación y tantas acciones políticas como las que produjeron los reformadores. Pese a sus divergencias (por ejemplo, Lutero más apegado a lo bíblico-teológico, se distanció de Müntzer, más próximo a la necesidad de las reformas sociales) éstos tuvieron al menos algo en común; sus concepciones estrictas de la sociedad y del gobierno derivaban de sus teologías, es decir, ocupaban un segundo plano, eran secundarias en sus preocupaciones.

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Toda la Música | Nueva producción de la ópera Matías, el pintor de Paul Hindemith

En aquella época Matías (muy bien y exacto en su papel el barítono Martin Malmberg) estaba afincado y trabajaba en Mainz para la corte del príncipe elector Alberto de Brandemburgo (brillantemente interpretado por el tenor alemán Martin Homrich), cardenal arzobispo de esa importante diócesis católica, e instigador de la campaña para redoblar la venta del mentado ingenio teológico católico para una supuesta remisión de los pecados (había encomendado para ello al predicador dominico Johann Tetzel).

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Martin Homrich, MiR-Opern- und Extrachor, Statisterie | Fotografen: Karl + Monika Foster

La orquesta Neue Philharmonie Westfalen, bajo la batuta de su director principal, Rasmus Baumann, cumple una labor sobresaliente, ya desde la obertura, con una ejecución precisa, concentrada, plagada de extraordinarios colores y matices que enriquecen enormemente la puesta. Mientras Matías, un artista moderno, neodadaísta, en medio de su crisis personal, experimenta con el cuerpo desnudo de Ursula, lo pinta de azul (como los gigantescos cuadros del francés Yves Klein que dominan el vestíbulo de este teatro) y lo utiliza como un pincel, haciéndolo rodar sobre un lienzo extendido sobre el piso (antropometría) para que deje su impronta en manchas y trazos abstractos. La escenografía (muy bien realizada por Heike Scheele), nos sitúa en el monasterio de los Antonianos en Mainz, con los cuales Matías mantenía buenas relaciones.

En eso, irrumpe en el recinto Hans Schwalm (magnífico el tenor Tobias Haaks, histriónica y vocalmente), uno de los líderes de los campesinos sublevados, acompañado por su hija Regina (muy sensible y emocionante en su papel la soprano Bele Kumberger). ¿Has cumplido con el encargo de Dios? Se cuestiona Matías. ¿Debes comprometerte contra la injusticia social o continuar pintando coloridamente y formular un mensaje? Matías se inclina primero por los campesinos oprimidos, pero finalmente se distancia de éstos por los horrores vividos durante la guerra. Stop the war, y el signo de la paz pintado sobre el rostro de Regina, casi al final de las tres horas de la función, es el mensaje, que cobra hoy y siempre más actualidad que nunca.

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Urban Malmberg, Bele Kumberger, Herren MiR-Opern- und Extrachor | Fotografen: Karl + Monika Foster

¿Ha tenido la Humanidad algún momento de paz durante su milenaria historia sobre la Tierra? El pintor se convierte en una especie de alter ego de Hindemith, interesado por la Reforma Protestante. Grünewald a su vez suscitó la inspiración de muchos creadores de comienzos del siglo XX y su lucha por expresarse artísticamente en el clima de represión de su época, refleja de algún modo la propia vida del compositor, metido en su labor cuando Hitler alcanzó el poder.

Guerras, conflictos por la fe (y el poder) e historias de amor dominan el contenido de esta bien empaquetada ópera, en la que Hindemith combina musicalmente tonalidades de música moderna con corales gregorianos y canciones populares de la época de la Reforma. Las batallas entre católicos y protestantes se libran a tortazos (no sopapos, sino auténticas tortas de crema, chocolate y frutas), como el eat art del suizo de origen rumano Daniel Spoerri. En el libreto se unen magistralmente hechos históricos que se suscitaron durante la vida de Matías Grünewald, como las luchas religiosas, con la ficción de las relaciones amorosas entre el pintor, la paupérrima campesina Regina y Ursula, hija de un rico protestante, con la que el mujeriego cardenal Alberto de Brandemburgo también mantenía relaciones íntimas.

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Bele Kumberger, Urban Malmberg | Fotografen: Karl + Monika Foster

El purpurado y arzobispo de Mainz era famoso por esta inclinación que además no ocultaba. Entre sus concubinas, se cuentan una tal Elisabeth (Leys) Schütz y una rica viuda de Francfort del Meno, a la que puso al frente de una casa de beguinaje en la ciudad natal de Matthias Grünewald, Aschaffenburg (Baja Franconia/Baviera). En algunos de los cuadros de Lucas Cranach el Viejo figuran Alberto de Brandemburgo, personificando a San Martín (obispo de Tours) y a San Erasmo (obispo) de Antioquía, y Leys a Santa Ursula.

Alberto, es justo mencionarlo, confundador con su hermano de la Universidad de Francfort del Oder, era asimismo un importante mecenas y promotor de las artes y la cultura del Renacimiento, aunque pese a su postura humanista no congeniaba con las ideas de Lutero (¿cómo iba a hacerlo y ver destruido el pingüe negocio de las Indulgencias, estrictamente a medias con el papa León X, Giovanni di Lorenzo di Medici? Por otra parte, tenía que pagar sus elevadas deudas con la banca Fugger, de Augsburgo, uno de cuyos representantes siempre acompañaba al dominico Tetzel para recaudar la parte correspondiente a las amortizaciones). Dicho sea de paso, Alberto de Brandemburgo educó en su palacio de Halle/Sajonia-Anhalt a Mauricio de Sajonia, el príncipe elector que rivalizó con el emperador Carlos V (Carlos I de España) en la reforma del Sacro Imperio Romano Germánico, y, entre otras muchas actividades, fue el fundador de la célebre orquesta Sächsische Staatskapelle de Dresde que acaba de cumplir 469 años de vida.

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Almuth Herbst, MiR-Opern- und Extrachor, Statisterie | Fotografen: Karl + Monika Foster

Con todos estos elementos reales juega Hindemith en su libreto y de forma sobresaliente, detallista la régie de Schulz en la puesta del magnífico escenario de Gelsenkirchen. Uno de los consejeros del cardenal, el predicador y teólogo alsaciano Wolfgang Capito (Koepfel, su verdadero apellido), sobriamente encarnado por el tenor Edward Lee, trataba sigilosamente de mediar entre Alberto de Brandemburgo y Lutero, pero sin éxito como es lógico pensar.

Pese a la trama tan compleja, Schulz y Baumann (desde el foso) mantienen la tensión de la ópera hasta el final. En su frustrada lucha por la justicia social, Matías pinta lo que ha contemplado en sus visiones y se retira. Regina, quien siempre se siente vigilada por su padre (caído en la guerra) se encuentra en una encrucijada entre la vida y la muerte. Ursula procura calmarla. Alberto de Brandemburgo viene para despedirse y continuar en la Iglesia Católica. Repentinamente todos los caminos se bifurcan y nadie sabe a ciencia cierta hacia dónde se encaminará en el futuro.

En la sala reina un segundo de silencio, es muy grande el impacto de la obra…hasta que el público estalla en estruendosos aplausos y ovaciones por largos, casi interminables minutos. Fue verdaderamente una velada memorable para el Musiktheater im Revier de Gelsenkirchen y todo su elenco.

Más fotografías

Fotografen: Karl + Monika Foster

Ficha técnica

Gelsenkirchen (cuenca del Ruhr), sábado 28 de octubre de 2017.
Musiktheater im Revier Gelsenkirchen.

Estreno de una nueva producción de Mathis der Maler (Matías el pintor).
Ópera en siete cuadros de Paul Hindemith (Hanau, 1895 – Francfort del Meno,1963).
Libreto de él mismo sobre la vida del pintor renacentista alemán Matthias Grünewald (¿1475/1480? – ¿1528 o 1531/1532?) en la turbulenta época de la Reforma Protestante (iniciada el 31 de octubre de 1517 con la difusión en Wittenberg/Sajonia-Anhalt de las 95 tesis del monje agustino Martin Lutero, condenando las abusivas ventas de indulgencias por la Iglesia Católica).

Estrenada el 28 de mayo de 1938 en Zúrich (Suiza). Régie Michael Schulz.

Escenografía: Heike Scheele.
Vestuario: Renée Listerdal.
Iluminación: Patrick Fuchs.
Toma fílmica: Bernhard Kleine-Frauns.
Dramaturgia: Gabriele Wiesmüller.

Intérpretes

Urban Malmberg: Mathis, un pintor enamorado de Ursula
Martin Homrich: Alberto de Brandemburgo, cardenal arzobispo de Maguncia, instigador de la gran campaña para la venta de indulgencias que desató el escándalo en el Sacro Imperio Romano Germánico.
Luciano Batinic: Riedinger, un rico ciudadano protestante.
Yamina Maamar: Ursula, hija de Riedinger.
Tobias Haaks: Hans Schwalb, líder los campesinos.
Bele Kumberger: Regina, hija de Schwalb.
Edward Lee: Wolfgang Capito, consejero de Alberto de Brandemburgo.
Joachim Gabriel Maaß: Lorenz von Pommersfelden, deán católico de la catedral de Maguncia.
Almuth Herbst: Condesa Helfenstein.
Jacoub Eisa: Truchseß von Waldburg, general del ejército.
Tobian Glagau: Sylvester von Schaumburg, un oficial del ejército.
Apostolos Kanaris: El pífano del conde Helfenstein.

Coro y coro extra del Musiktheater im Revier Gelsenkirchen, preparado por Alexander Eberle.
Extras del Musiktheater im Revier Gelsenkirchen.
Orquesta Neue Philharmonie Westfalen (Landesorchester Nordrhein-Westfalen) dirigida por Rasmus Baumann.

100% del aforo.

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